Con las convicciones a prueba
Una semana rara, atípica. El mundo cambia en lo que parece ser un instante,
sin tiempo para procesar los últimos acontecimientos.
La vida sigue adelante sin pedir permiso.
Abandonarse al devenir de los acontecimientos o quedarse atascado en el propio
ego.
Soltar el control para que deje de controlarnos y enfocarse en el interior
para observar la propia evolución. Darse cuenta que el entorno evoluciona a la
par.
Rezar para que el otro encuentre su camino; con generosidad, sin la
pretensión de formar parte de él.
La inesperada noticia de un repentino viaje se siente como la respuesta,
por supuesto incuestionable, aunque trae consigo una gran sensación de
incertidumbre.
Es hora de transitar lo que siempre digo:
“¡ÉL siempre escucha y siempre pone SU mano… no siempre nos da lo que
queremos cuando lo queremos y de la forma que lo queremos, pero siempre será lo
mejor!!”
Sorpresa y tristeza mezclada con cierta alegría, es un poco confuso qué
sentir en estos momentos, lo que queda claro es el profundo agradecimiento por
Su escucha y alentador mensaje, es un gran inicio.
La confianza y la aceptación son inalterables.
Es un tiempo difícil, implica superarse anímicamente y así retomar la
soledad.
Es saber que el pilar de la vida es Su Amor y sentirse bendecida por eso,
con la certeza de que hay un camino a seguir. Elegirlo es la única garantía de
llegar a Destino.
Aunque a veces no se entienda, aceptar Su guía y superar los escollos, es encontrar
La Paz.
Es lo que creo, es mi verdad.
Miriam Venezia
18/02/2026
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