Con las convicciones a prueba
Pasá que te cuento - Miriam Venezia® Una semana rara, atípica. El mundo cambia en lo que parece ser un instante, sin tiempo para procesar los últimos acontecimientos. La vida sigue adelante sin pedir permiso. Abandonarse al devenir de los acontecimientos o quedarse atascado en el propio ego. Soltar el control para que deje de controlarnos y enfocarse en el interior para observar la propia evolución. Darse cuenta que el entorno evoluciona a la par. Rezar para que el otro encuentre su camino; con generosidad, sin la pretensión de formar parte de él. La inesperada noticia de un repentino viaje se siente como la respuesta, por supuesto incuestionable, aunque trae consigo una gran sensación de incertidumbre. Es hora de transitar lo que siempre digo: “¡ÉL siempre escucha y siempre pone SU mano… no siempre nos da lo que queremos cuando lo queremos y de la forma que lo queremos, pero siempre será lo mejor!!” Sorpresa y tristeza mezclada con cierta alegría, es un poco conf...